LA IDEOLOGÍA DE GENERO EN COLOMBBIA
- El debate a la cartilla del Ministerio de Educación tiene por lo menos dos dimensiones.
- En una dimensión, cercana a lo que en los países anglo-parlantes se ha llamado la política post-verdad (o las simples mentiras, entre nosotros.) La cartilla existe pero no es la cartilla homo-erótica anunciada, y en la medida en que esto es una falsedad, el único interés que tiene para una persona reflexiva es meditar sobre el potente uso de las post-verdades (o mentiras) en la política actual, y el uso de mentiras y verdades a medias para el linchamiento moral del oponente. Allí no puede uno menos que maravillarse ante la ironía que genera el hecho que una posible cartilla contra el matoneo, despierte lo que es una dinámica reconocible de matoneo, con todo y su proclividad a la mentira, contra un objeto corriente de matoneo (la joven lesbiana de las gafas.)
- En otra dimensión sin embargo podría uno dejar de lado el interés moralizante en el uso de la mentira en la política, y las verdades que oculta, y tomarse más en serio la acusación de que la cartilla del Ministerio y Naciones Unidas (de dibujos menos interesantes que los de la homo-erótica publicada por los medios) contiene una ideología de género. Y que los profesores y padres de familia tienen derecho a resistirse a esta ideología, sea por libertad de cátedra y enseñanza, sea por libertad religiosa y de culto.
- El término ideología de género, a pesar que aquí lo usan también las iglesias cristianas es, hasta donde le puedo seguir la pista, propio de la Iglesia Católica. Bajo la anterior administración de los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI, siendo Benedicto XVI parte importante del gobierno de Juan Pablo II, se usó a menudo a esta expresión, que ha perdido vigencia, pero no desaparecido, bajo Francisco. Para los anteriores Papas, como para los sectores conservadores en el catolicismo que siguen esa orientación, la ideología de género se refiere precisamente a la idea (reproducida en la cartilla realmente existente) que la identidad sexual de las personas, así como los roles de género, son socialmente construidos y no eternos, esenciales y asignados por Dios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario